Páginas

30.12.15

21.12.15

·



Lorenza Ceruti




El duelo es también un tránsito
nómada de supervivencia.

Idea de la ceniza, María Virginia Jaua






· 

pasan las nubes
insisten, torpes
consuelos que no

·

llorar pequeño
y curvo el duelo
cristalino anega
o sigue

·

un segundo
polvo  o memoria,
otro segundo

·


si al menos cicatriz
en el vacío que lamer
pero algo ya es borroso

·

llegan cartas a tu nombre
pilar rodrigo garcía
no tiembla la voz del cartero

·

mover el cuerpo
a ras / de
lo irrecuperable



19.12.15

·



Lieko Shiga



Aún es la tendencia a permanecer. El pie retirado del
salto o demorado. Aún es demora. Arrastre. Raspadura.
Desgaste. Todo lo que no sigue su trayectoria se
desgasta. Lo que la sigue, en cambio, se perpetúa.

La mujer de pie, Chantal Maillard





y un
deseo
de tenaza
fijación
en el
dolor
más
lúcido
que
nunca
lo que
agita
en su
parálisis
¿descubre?



28.11.15

·



Mary Ellen Bartley




quizá sencillamente no ser baste
por duro que resulte imaginarlo

Averno, Louise Glück




ocurre
¿olvido? en
fracciones
de segundo
no pensar
en  no
sentir que
no ― y
sigue
siendo
tibio el
sol a
veces
sin
sin
sin
con
un
poco
de
culpa
hasta
que
¿ya?



12.11.15

la supervivencia



cuando Mariel Manrique me propuso escribir para la supervivencia · herramientas mínimas,
el último número de la revista Shagrila que acaba de salir, no fui capaz de hacerlo. por entonces,
mamá declinaba día a día hacia la muerte y todas las palabras la supervivencia ya no parecía
las palabras se deshacían de miedo. fue en el miedo cuando Mariel me pidió los pequeños
cuadernos de las luciérnagas y la cuida y me dijo: dejame hacer. así es cómo el texto que
aparece finalmente en la revista tiene su respiración y la hilatura generosa de sus dedos. ella
recogió lo roto para recomponerlo, para cuidarlo todavía, para darle un alivio entre sus manos. 
sería injusto no reconocer que siento este texto, aunque lleve mi nombre, muy cerca de su latido.
Mariel lo hizo sobrevivir a la impiedad, gracias a ella, las luciérnagas siguen titilando donde
ahora hay un hueco. la revista llegó a casa hace unos días: nos hace vulnerables, tan heridos,
tan pequeños supervivientes en nuestro trineo. el gesto es acunarla, acunarnos, seguir: 






10.11.15

·



Amy Friend




Navegamos madre en un océano sin barcos.
Piedad por nosotros, piedad por el océano, navegamos.

Decreación, Anne Carson






las manos
en vagido
del duelo
precipitan
lo fractal 
en intuir
lugar
luciérnago


·


en red o
torbellino
el corazón
hace
¿una casa?
en lo
invisible
a la
deriva
el
sufrimiento
guarecer


·


¿des
gar
ros?
desde
el
amor
que
hilabas
para el
mundo
tengo
que
¿coser?
a luz
mamá
la piel
abierta



3.11.15

·



Amy Friend




                                                                   El alma de tu madre va en vilo delante.
                                                                   El alma de tu madre ayuda a capear la noche, escollo a escollo.
                                                                   El alma de tu madre fustiga a los tiburones delante de ti.

                                                                   Este vocablo es pupilo de tu madre.
                                                                   El pupilo de tu madre comparte lecho, piedra a piedra.
                                                                   El pupilo de tu madre se inclina sobre la migaja de luz.

                                                                                       Obras completas, Paul Celan





intuir
lo
intraducible
a la
pregunta
sigue
un
pálpito
¿es
abrigo?
luciérnagas
prendiendo
la genealogía



29.10.15

·



Amy Friend



el cuerpo se nos iba haciendo sin madre ¿o no?

tra(n)shumancias, Luz Pichel




·

dicen cuánto te pareces a tu madre y dejo ¿dejas? que el instante entre las manos se confirme tacto ahora ¿es un espejo? y suave palpa cuello y | y cuello oreja y y timbre boca y y nido de palabras rama a rama se deshace

··

no atrapar los parecidos se suceden desde dentro hacia qué puntos que en el cuerpo pliegan ¿pliegas? el dolor al llegar sin permanencia espora luminosa o semejanza

···

dicen tantas tantas veces cuánto te pareces a tu madre un eco físico en el hu-eco a la intemperie se acurrucan las luciérnagas mamá pequeñísima heredad que parpadean ¿parpadeas?

  

28.10.15

·




Dara Scully



Este es el punto: cuando la separación no separa; cuando
se vivifica la ausencia rescatándola del silencio, de la inmovilidad.
En el asalto del amor sobre la nada. Mi voz rechaza la muerte;
mi muerte; tu muerte; mi voz es mi otro. Yo escribo
y tú no estás muerto. Si escribo, el otro está a salvo.
(...) Con una mano, sufrir, vivir, palpar el dolor, la pérdida.
Pero está la otra: la que escribe.

La llegada a la escritura, Hélène Cixous



16.10.15

·



Mary Ellen Bartley




el recuerdo turbio de la muerte precisa, la muerte con nombre y apellidos, la muerte real,
no como la muerte escrita de algunos libros, no la muerte idealizada que se asume como
un fenómeno, sino la muerte inacabada, la muerte que duele, la muerte de los otros a los que
queremos tanto, la muerte muerte, el acabarse la compañía y la presencia, el acabarse todo
de los otros en nosotros, el apagarse la voz y el cuerpo, el imposible abrazo, el imposible
crecimiento y la imposible ocurrencia de las promesas de un futuro compartido, la muerte añeja
que vuelve a nosotros cada tanto tiempo como una añoranza y un lloro, como un dolor que
no se desaparece nunca porque tiene su ancla, su espina inolvidable, clavada en la nada

Anatomía de la memoria, Eduardo Ruiz Sosa





memoria, tropieza
todas las preguntas
aire




9.10.15

·



Masao Yamamoto





vuelco
de señal en
la barriga
que antes si
cuando
a tumores
espaciaba
llorando
este invisible
au
hacía
presagiosa
los oídos
infugados
queriendo
no creer


·


aún mentira
o emboscada
si algo
hurgo
sedimentos si
estuvieras si
mamá
cercana
y timbre
en tú y
tocar
si no
este hueco
alrededor
que no parece


·


si vacío
contiene
en el regazo
y resistencia
todavía
y perforando
dónde
para
un roce
todavía
todavía
mamá
no
es el
consuelo


·


rotos
los engaños
de la luz
un verano
que tirita
la memoria
es un
¿lugar?
¿huesudo
suelo
que hacer
sima
a rodillazos
y volver
con las
heridas
desgranadas
si curaran
el si si?


·


caen ― la boca
en círculo
a una lluvia
de dientes
amarillos
los mordiscos
en la voz que
masticando
el corazón
de la palabra
duelen
au que si
estuvieras si
ma
despedazada
en esta boca
repararas
con saliva
lo que au
a trozos au
por el embudo
irreversible
de la muerte






poemas publicados en el nº 11 de la Revista Kokoro ]

6.10.15

si...



Cuando pienso en Kokoro siento nidos calentitos y
las músicas posibles de un balbuceo primerizo y frágil.
El número 11 de la revista ya está aquí y, con él,
un monográfico dedicado al condicional "si...".
Sus múltiples surcos pulsando el latido:





25.9.15

la tribu de frida



Hace algún tiempo Carmen G. de la Cueva se propuso hacer guarida y tribu, festejo de mujeres
cuidándose las unas a las otras, pequeñas aberturas en un muro ensordecido que atravesar con la voz.
Hoy algunos de mis parpadeos de luciérnaga y algunos de los vacíos del duelo siguen siendo vacíos pero
también un calor allí donde Frida da espacio a sus espacios y Carmen prosigue, laboriosa, con la celebración.
Su trabajo incansable, mi huellita y una casa que habitar con pies descalzos, pinchando en todas las Fridas:



                                                                                                                                                                                                                                                   (diseño de Neiza Hernández)




18.9.15

·



David Jménez



Lo que ella había querido decir es que
el cuerpo como ceniza es insuficiente.

Elegía, Mary Jo Bang




·


mezclo
babas y 
cenizas
en la
lengua y
trago y
trago
y eres
ese viaje
a la 
barriga
blanco
en mí
de ti
una
pizca
germinando
mamahija
mamadentro
mamaún a
tiempo
de nutrir
ridículo
el engaño


·



16.9.15

·



Daisuke Yokota




Vivir es mi código y es mi enigma. Y cuando muera
seré para los otros un código y un enigma. Despeñaderos.

Un soplo de vida, Clarice Lispector




·

ruido
de cicatriz montaña
urgiendo ¿eres tú?

una madre luego muerta

¿es

una madre o
la imaginación

más madre

que tocar?

·

gimiendo sensaciones
o

la necesidad: eras

y arrullos descubrirlo
ásperos y suaves

·

ruido sólo ruido
de memoria que te trae ¿en

un arrojo? más diáfana más
mamá como

si antes
yo no comprendiera

esto

pero

esto

en el oído ¿es
artimaña?

·

lo tímpano profundo
que no alcanza el dedo: eres
o

mamámá un eco
de haber sido o

o

·

ruido sin tu cuerpo
soy

¿tu caja
de resonancias?



7.9.15

5.9.15

·



Maiko Haruki




Pero no hay palabras para el dolor. Sólo hay gritos,
grietas, blancura que pasa sobre las sábanas, alteraciones
del sentido del tiempo y del espacio; la impresión de algo
extremadamente fijo en los objetos móviles; y sonidos
muy remotos y después muy cercanos.

Las olas, Virgina Woolf




2.8.15

·



Maiko Haruki



Se hace tarde y no has vuelto mamá.
Es el funeral de toda la tierra mamá.

Zurita, Raúl Zurita



el mundo la prolongación del vientre que mamá dorado y rojo dorado y casa hacía urdimbre a lengüetazos es ahora un agujero sin lugar a piel la desprotección frotándose al vacío que antes era el pecho el alimento que la muerte ha deslabrado

bebías agua invisible del vaso
invisible que tus manos casi
invisibles acercaban a tu boca tenue

la ternura acontecía
empezabas a desaparecer por los objetos

arrastrado de sí el mundo ya no se contiene las palabras como moles no sujetan la flaqueza de envolver lo que no es mamá ¿partículas? mamá ¿mi risa? en agujero que ma má ¿la inconsistencia?

pesaba toda una vida
cada pierna
hacia

abajo

hacia

abajo

perforando
que caías
que hasta aquí

un agujero desnortado atragantado de mundo de madre de cáncer de amor pequeño páramo negruzco la memoria magullada por la interferencia de los daños

dijiste ― la última
vibración en la garganta 

'quiero estar ya bien'

los ojos hundidos
en la antigua laguna de morir



31.7.15

·



Shozo Ozaki



pero ¿cómo podría alguien criado con amor
soportar esta muerte?

El padre, Sharon Olds




toca
seguir
dicen y
cariátides
las
manos
no
comprenden
lo que
tocan
¿es la
pérdida
es lo
huérfano
que
pesa?  sin
consuelo
cada huella
que se
escombra



28.7.15

·



Betty Goodwin




La muerte es
la brusca inversión de un hacia delante.
Retroceder a la memoria.

Elegía, Mary Jo Bang





raíces
a greñas
tiran
tiran
hacia
lo sido  es
seguir
hacia 
qué oblicuas
direcciones
donde
estabas y
acoger ― sin
retención
ecos
de ma
ma
ma
como
una cuida
dulce
todavía



16.7.15

·



Maiko Haruki




Soy huérfano.
Parezco una luciérnaga
que no da luz.

Issa Kobayashi





seguir
sin  tan
encogido en 
transparencia
crece
un mundo
de después y
sin  seguir
que (limpio
el corte
de la muerte)
ya no estás
ya no estás
en lo crecido
no hay
tu pulso
no hay
tu voz y ¿es
seguir
sin ― la
tibieza
y a destripa
si a desluz
mamá
no hay
entrañación?



9.7.15

·



·


¿hay
un tú
en la
ceniza
algo
cáncer
algo
suave
ya no se
distingue
por el
tacto?


·




6.7.15

·



·


la mano
siente
paja
dentro
de la
urna
mueve
la ceniza
es como
paja
crujiditos
son
los restos
dicen


·



4.7.15

·



·


huele
a aún
entre
los
pliegues
que
arrugaba
el cuerpo
¿qué es
que
permanece?


·



21.6.15

·



·


un frío
desocupa
lo no tú
ya no es
hogar
la extraña
frotación
de un
vacío
sin
contornos


·



19.6.15

·



·


no tú
si lo
atravieso
¿vibra
un poco
parecido
a voz
de madre
cuando
había
canciones
para el
miedo?


·



16.6.15

·



·


los dedos
aquí
que antes
eras tú y
ahora
mal
zurcido
apenas
intervalo
incrédulo
de aire


·



13.6.15

·



Maiko Haruki




                                                                   Esa fuerza, madre: desenterrada. Martillada, encadenada,
                                                                   oscura, agrietada, sollozante, arrolladora, encerrada
                                                                   en sus lamentos, martillada, martillando restos
                                                                   de muerte. Aferrada y contenida,
                                                                   informe y voraz. Cuchillo. Ajeno
                                                                   a la sangre en el molino óseo
                                                                   esa fuerza, madre,
                                                                   se detuvo.

                                                                   Decreación, Anne Carson



11.6.15

·



David Jiménez




He oído que mi madre ha muerto. Me gustaría haber tenido
tiempo para dejarla morir. Me gustaría haber tenido tiempo para
desear haberlo hecho. Es porque en la salvaje y ultrajada
tierra es demasiado pronto demasiado pronto demasiado pronto.
Y no es que yo no querría o no querré, es que es demasiado
pronto demasiado pronto demasiado pronto.

Mientras agonizo, William Faulkner





·

ma
má a ma
rilli ta
muer ta
co n el lab
io torc 
ido id o
p ara
el bes o
úl
tim
o

·



5.6.15

·



Lieko Shiga




¿A qué pregunta debo yo aferrarme 
y qué respuesta arrebatarte
antes de que te hundas
en ese mar inconmovible?

Poemas a la muerte, Emily Dickinson




algodonada
en la garganta
dices ya
y digo
ve y digo
¿yergo
del dolor
si digo ve?
un tenue
remolino 
de luciérnagas
mamá
desaparece
desapareces




29.5.15

·



fotograma de Madre e hijo, de Aleksandr Sokúrov (*)




la palabra hijo tenía sentido,
soy tu hijo y al decir madre digo algo
verdadero como la palabra taza o
la palabra techo, no la palabra muerte

Sobre los ríos que van, António Lobo Antunes




·

grito
adentro
eco de
ma
hasta
que
un pájaro
solo

·







(*) acariciar aquí



22.5.15

·



Lieko Shiga



Ella
era bella.
Y de ella aprendí este horror.

Canto de penumbra, Hanni Ossott





·

un cielo raso
dicen
con suavidad
metástasis

·

muecas de ma
má endurecen
¿qué mis dientes
no desgarran?

·

¿lamo
tu cáncer
de lágrimas
biliares?
¿trenzo
tus in tes ti
nos ro tos?

·

ya no comes
ya no defecas
lo ventral
me dices hija

· 

larvada
mamá
de espanto
caes
los ojos
por
los demás

·

cuerpo
ocluso sin por
dónde la esperanza

·

rígida
y menguante
tu vida
ya no es
a través



19.5.15

·



Shomei Tomatsu



con qué facilidad
[las palabras] se deslizan dentro
de tu oído y susurran
a la muerte que se vaya

Alfabeto, Inger Christensen




·

semilla
porque
algo crecerá
en tu pecho
moribundo
aún
respiras

·

creer en el error
¿suaviza lo final?
decimos
muerde muerde

·

¿y si después
será la opacidad
de los vacíos?

·

corazón pequeña
inminencia de lo quieto
¿qué es ahora?

·

un murmullo trae
que lento te detengas
¿sabrás que cedo
duele?

·

tu oído surcado
por preguntas, madre
tiemblan carentes
las palabras



9.5.15

·



Mujer Ciervo



Pero no podía recordar nada.
Sólo esto  que he tocado.

Once elegías, Nichita Stănescu 




·

tu mano, mamá
es un nido antes de morir

·

escribo gracias 
sobre tu palma ¿tienes
cosquillas todavía?

·

tu mano y mi mano
se confunden
dirán cuánto te pareces
a tu madre

·

aprieto tus dedos
(una súplica
que no sea la última
que no sientas mi miedo
que no sea la última)
te aprieto otra vez

·  

quemas, ma

qué más si

todo se rompe y
acentúa

·

haces tanto calor
cerca de la muerte
madre ¿es la belleza?

·

será 
cuando alrededor
de mi mano
dejes mucho espacio
¿un vuelo?



30.4.15

16.4.15

·



Masao Yamamoto





Ignoro lo que será del enfermo esta mujer, que le besa
y no puede sanarle con el beso, le mira y no puede sanarle con los ojos,
le habla y no puede sanarle con el verbo. ¿Es su madre? ¿Y cómo, pues,
no puede sanarle? ¿Es su amada? ¿Y cómo, pues, no puede sanarle? ¿Es,
simplemente, una mujer? ¿Y cómo, pues, no puede sanarle? Porque esta mujer
le ha besado, le ha mirado, le ha hablado y hasta le ha cubierto mejor
el cuello al enfermo ¡cosa verdaderamente asombrosa! no le ha sanado.

Las ventanas se han estremecido, César Vallejo



14.4.15

·



Maiko Haruki




Corazón
sé simple como la muerte
Las cosas simples no pueden declararse
y hay tantos muertos alrededor...

Antología Poética, Nichita Stănescu